Mónica Millán: hilo, cuerpo, memoria

La antropología de la memoria y su mirada a partir de la obra de la artista argentina.

La memoria es uno de los conceptos que más nutren el imaginario del arte moderno y contemporáneo. Es una idea totémica y fenomenológica, desde la que creadores de todas las disciplinas –contemporáneos o no– han basado sus investigaciones: María Zambrano, Roberto Bolaño, Annie Ernaux, Juan Muñoz, Henri Bergson, Georges Didi-Huberman, Arthur Rimbaud, Charles Baudelaire, Ana Mendieta, Fernando Pessoa, Claude Monet, Antonin Artaud, Federico García Lorca.

La memoria se entreteje con los hilos del tiempo, aquellos que las tejedoras –las Moiras de la mitología grecolatina– trabajaban a su antojo, deslizándose por derroteros sinuosos, visitando ideas absolutas de tiempos remotos, conectando pasado con futuro, precedidos por una argucia que no era realmente suya.

El hilo de las Moîrai yace en el seno de nuestras comunidades como bien compartido, una forma de escritura encarnada en artistas como Maria Lai, a través de la cual comprender nuestra naturaleza originaria. Aprehender y reintegrarnos en esas formas de vida, de relacionarse –corporalmente hablando–, abrazando a la colectividad en la que nos insertamos. Bordar, palillar, hacer crochet, escribir a partir del hilo, es una materia de la que habla largo y tendido la argentina Mónica Millán (San Ignacio, Misiones, 1960).

Vista de la exposición "Threads to the South" de Mónica Millán en el Institute for Studies on Latin American Art (ISLAA), Nueva York, 2024. Fotografía: Olympia Shannon. Cortesía de W-galería y de la artista
Vista de la exposición "Barroco Ao po’i" de Mónica Millán en W-galería, 2023. Fotografía: Karime García. Cortesía de la artista y la galería

Millán, en un pulso a la rapidez del sistema y el mercado del arte, entra al juego con proyectos procesuales, lentos, colectivos que imbrican siempre a la comunidad de origen y sus propias historias. Hablamos de trabajos como El vértigo de lo lento, desarrollado a lo largo de una década, o Barroco Ao po’i, que ejemplifican (de forma doblemente abstracta y matérica) el intercambio, la herencia, el estudio junto a la población guaraní o la comunidad de tejedores y tejedoras paraguayas de Yataíty, incorporando los cuerpos de los participantes en un acuerdo tácito y poderoso: la memoria y el tejer van ligados con la raíz de la creación.

Mónica Millán, "Eusebia Garcete" , 2023. Encaje ju de algodón, 97x62 cm. Cortesía de la artista y la galería
Mónica Millán, "Inventario de una isla rodeada de tierra" (detalle), 2023. Telas de Ao po’i bordadas en su propio hilo, guardas bordadas a mano. Cortesía de la artista y la galería

La artista argentina trabaja el textil desde los años 90, pasando de la pintura y el dibujo al bordado, revestido de múltiples capas –como el sonido del paisaje, que Millán considera fundamental en su obra– hasta una línea de investigación conformada por la tierra y las personas que la habitan. Su práctica, además, esta enraizada con el concepto de movimiento, que inspiró algunas de sus obras tempranas como las intervenciones y registros en torno al viaje por el río a mediados de esa década ya mencionada.

Vista de la exposición "Pájaro salvaje" de Mónica Millán en Fundación Santander, Buenos Aires, 2024. Fotografía: Registro exacto. Cortesía de W-galería y de la artista
Mónica Millán, "Inventario de una isla rodeada de tierra" , 2023. Telas de Ao po’i bordadas en su propio hilo, guardas bordadas a mano. Diferentes medidas. Cortesía de la artista y la galería

El resultado de este estudio son proyectos realizados en colaboración donde la apropiación –idea señalada por la investigadora Georgina Gluzman– como problemática no reside sobre el trabajo ni las técnicas tradicionales que usan, sino sobre los cuerpos, vidas e historias de las propias tejedoras y tejedores, dando lugar a obras concebidas como una coreografía bidimensional.

Mónica Millán, "Tela Eusebia" , 2023. Algodón tejido al telar y bordado, 450x180 cm. Fotografía: Nacho Iasparra. Cortesía de la artista y la galería Cortesía de la artista y la galería

El proceso de la artista argentina se aleja de la idea del taller como espacio de aislamiento para convertirse en una práctica inherente a la convivencia y el espacio social. Lo vemos en sus dilatadas residencias e investigaciones en Yataíty del Guairá y en el ámbito rural misionero, donde la creación tiene lugar en los espacios comunitarios donde las tejedoras comparten su jornada y se genera una experiencia de escucha y afecto. Es precisamente aquí donde nace esa metodología recolectora tan característica de Millán: retazos, textiles antiguos de ao po’i, piezas de ñandutí, relatos e hilos encontrados se diluyen en el dibujo a lápiz y la aguja. Se trata de un método plenamente matérico, híbrido y compartido que da a lugar a creaciones escultóricas en encaje Yú, series textiles como Anotaciones, Ñangapirí o Su ser de cielo, exposiciones como Guyra ka’aguy / Pájaro salvaje o la “acción artística en continua transformación”, Plantío Rafael Barrett, que realiza junto a Adriana Bustos, donde lo sonoro, la tierra y los cuerpos feminizados son interpelados.

En instalaciones recientes como ¿Oíste los pájaros que cantaban por el corazón de la lluvia? del Museo del Barro, vemos obras de gran diversidad formal –textiles, prácticas sonoras y pictóricas o dibujos– concebidas desde un genuino horror vacui de vidas y motivos y un cromatismo obsesivo. Creaciones impulsadas desde la inspiración de la naturaleza, donde Millán nos abre un portal hacia aquello que realmente nunca se ha ido: la vida en su más puro e indomable estado.

Detalle de la exposición "Pájaro salvaje" de Mónica Millán en Fundación Santander, Buenos Aires, 2024. Fotografía: Registro exacto. Cortesía de W-galería y de la artista
Vista de la exposición "Pájaro salvaje" de Mónica Millán en Fundación Santander, Buenos Aires, 2024. Fotografía: Registro exacto. Cortesía de W-galería y de la artista

Crédito imagen cabecera: Vista de la exposición «Threads to the South» de Mónica Millán en el Institute for Studies on Latin American Art (ISLAA), Nueva York, 2024. Fotografía: Olympia Shannon. Cortesía de W-galería y de la artista

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