Los más leídos de 2025

De la escultora barroca Luisa Roldán a la artista puertorriqueña-estadounidense Gisela Colón.

Koen Vanmechelen es un creador belga con una práctica vital-artística a largo plazo que lo conduce a un estudio transdisciplinar (arte, ciencia, genética, biología), basado en la bioculturalidad y la identidad. Desde hace treinta años “cruza razas de gallinas de diferentes países para crear una gallina cosmopolita que incorpore los genes de todas las razas del planeta”. Esta propuesta, ubicada como instalación principal en el Caserío Zabalaga y los alrededores del mismo, dibuja humanísticamente un umbral como lugar de encuentro, que lo hace discurrir paralelamente a la visión creativa del escultor vasco Eduardo Chillida.

Sobre la exhibición individual Limina: Cosmopolitan Chicken Project 30 en Chillida Leku. 

Vista de T-REX (2022) de Koen Vanmechelen en Chillida Leku. Fotografía por Alex Abril, cortesía del artista, Chillida Leku y Acerca Comunicación.

En 1997 se celebró la primera edición de una suerte de ritual colectivo contemporáneo: la Nit de L’Art de Palma —impulsada por Art Palma Contemporani, la asociación de galerías de arte contemporáneo de las Islas Baleares—, que cumple este año 29 ediciones. Una cita que inaugura el calendario cultural en el territorio balear y que en este caso ha reunido a veinte galerías e instituciones. Pese a algunas propuestas arriesgadas —como la de Fermay, un group show  exclusivamente escultórico o la de Florit Florit, una intervención conceptual desplegada en un edificio de los años sesenta— la pintura ha sido la gran protagonista, reclamando de nuevo un lugar central y hegemónico en la escena.

Todo sobre la 29º edición de la Nit de L’Art de Palma

“Penetrable/Impenetrable”, instalación de Jesús Rafael Soto en colaboración con Eugenio Espinoza en Casal Solleric de Palma. Proyecto enmarcado en la Nit de l’Art Palma 2025. Fotografía por Ruth Hundeshagen.

Europa tiene una habilidad curiosa para mirar al futuro solo cuando el futuro le resulta familiar. Quizá por eso Gisela Colón —con sus superficies mutantes y su elegancia aeroespacial— sigue siendo una visitante inesperada en un continente que presume de olfato para lo nuevo. No es que Europa no la vea; es que todavía no sabe muy bien dónde ubicarla. Su obra, que cambia con la luz y casi con el humor del día, desborda los compartimentos donde los europeos solemos archivar todo lo que brilla demasiado.

Un perfil de Teresa Arroyo de la Cruz sobre la artista puertorriqueña-estadounidense Gisela Colón

Gisela Colón. DESERT X ALULA, "The Future Is Now (Parabolic Monolith Iridium)". Fibra de carbono aeroespacial revestida con pigmentos dicroicos minerales, 25 × 8 × 10 pies (7,6 × 2,4 × 3 m). Activación del desierto de Medina, del 31 de enero al 7 de marzo de 2020. Al-Ula, Arabia Saudí. Comisariada por Neville Wakefield, Raneem Farsi y Aya Alireza. Fotografía por Lance Gerber, cortesía de la artista.

En la actualidad, adentrarse en la escultura devocional barroca implica liberarnos de los prejuicios históricos y enfrentarnos a su propósito esencial y original: inspirar una devoción pura tal, que abrazar la fe sea la mayor de las aspiraciones. Esto es, relatar la Teofanía. Apartándonos de los dogmas sobre su idoneidad o no, es evidente que la imaginería —de las manos de creadores de la escuela andaluza o castellana— fue una de las protagonistas del Barroco español, destacándose por sus descarnadas, espirituales y crudas representaciones, bañadas en un verismo que inspiraba una caudalosa piedad en los fieles. Esta tradición alcanzó tal relevancia internacional que la escultura española se posicionó en el mapa europeo.

Una review sobre la primera exposición de la escultura Luisa Roldán en el Museo Nacional de Escultura de Valladolid. 

"Tránsito de la Magdalena" (hacia 1689-1696), Luisa Roldán. ©Museo Nacional de Escultura. Javier Muñoz, Paz Pastor y Laura Riaño.

Su gesto, que bebe de la intertextualidad visual, hace activar un diálogo transhistórico entre las imágenes que crea y en las que se inspira y hereda. Una herencia que remite a una suerte de arkheion vivo, un cuerpo históricocultural en constante transformación.

Destacamos la obra de la artista onubense Nieves González

“La Santa y el cisne” (2025), Nieves González. Óleo sobre lienzo. Cortesía de la artista.

Tales universos conceptuales quedan bañados, en la contemporaneidad, por la forma en la que el ser humano se relaciona consigo mismo y con los demás. En un mundo como el de hoy, rápido, aséptico, hiperestimulante, fugaz, con trazas de utopía friccionada -y ficcionada-, artistas como Livia Daniel (Alicante, 1989) son capaces de, siendo creadores de materia (no siempre tangible), ponernos un espejo sobre nuestros propios comportamientos, haciéndonos ver nuestras luces y sombras, o simplemente, reflexionar sobre lo que hacemos y desde dónde lo hacemos.

Perfil sobre la artista alicantina Livia Daniel

Fotografías del solo show “Una verdad a ojo” presentado en NY por J. Carlos Aguilera. Cortesía del fotógrafo y de la artista.

Con estas preguntas se abre paso este jardín posmoderno, un jardín que no aspira a la inocencia sino a la lucidez. La exposición Las Flores del paraíso, de los artistas Adriana Berges y Jorge García, curada por Omar-Pascual Castillo en la Galería Arte A Ciegas (Madrid), reúne dos aproximaciones radicalmente distintas a la flor (uno de los principales motivos clásicos de la naturaleza muerta), pero que comparten una misma operación conceptual: resimbolizarla. Es decir, despojarse de su lectura tradicional y devolverla al presente cargada de significados nuevos, incómodos, así como contradictorios.

Review de Eva Pintiado Rapado sobre el dúo show de Galería de Arte a Ciegas

Vista de la exhibición "Las flores del paraíso" en Galería Arte a Ciegas. Fotografía de Marina Bobo, cortesía de la galería.

Una gran instalación es el epicentro del proyecto, una instalación que evoca un baño en el que una tubería ha estallado y el agua brota, desbordando sus límites físicos. Partiendo de la violencia simbólica del baño como espacio históricamente cargado de tensión de género, ese dispositivo arquitectónico que Paul B. Preciado identifica como tecnología biopolítica de control y segregación sexual, Zenha sacraliza ese lugar cotidiano: lo subterráneo se hace visible y el agua que emerge se convierte en metáfora de las emociones y los impulsos naturales que la sociedad ha intentado reprimir.

Review de Victoria Rivers sobre el solo show de la artista portuguesa Inês Zenha

Detalle de "Traspasar" (2023), Inês Zenha. Fotografía por Sue Ponce. Cortesía de la artista y Museo CA2M.

En una fecha tan clarividente como 1936, la estadounidense Clare Boothe Luce escribió The Women, una obra teatral coral protagonizada por personajes femeninos que disecciona, desde una mirada satírica, la estructura socioemocional del constructo femenino moderno. A través de diálogos afilados envueltos en situaciones domésticas transformadas en campos de batalla, Luce retrata un ecosistema culturalmente blindado donde —como afirma uno de sus personajes— Who does? — Oh, Mother, what fun is there to be a lady? / «¿Quién? — Ay, madre, ¿qué gracia tiene ser una dama?» se condensa la identidad y las expectativas sociales atribuidas a las mujeres, comenzando a intuir el colapso del modelo patriarcal sin haber todavía formulado su propia crítica consciente, acercándose de forma intuitiva, casi profética.

Review sobre la muestra monográfica de Cindy Sherman en Hauser & Wirth. 

Untitled Film Still #6 (1977), Cindy Sherman. Impresión en gelatina de plata. 25.4 x 20.3 cm. © Cindy Sherman Cortesía la artista y Hauser & Wirth.

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