hablamos con iker y unai de goood people sobre lo que supone actualmente llevar una marca de ropa independiente con sus propios medios

El enorme auge de internet y las redes sociales permitió, hace ya varios años, un vertiginoso crecimiento de las marcas de ropa independientes. Se había modificado la fórmula tradicional y se habían incluido multitud de nuevos métodos que hicieron accesible la moda a más creadores, sobre todo jóvenes. No hacía falta una infraestructura muy compleja, solo montar tu parafernalia online con herramientas no muy complicadas de manejar, una idea y saber moverse. El capital inicial era lo de menos. Fue así como, entre muchas otras, nació Goood People.

 

Yo, en honor a la verdad, diré que cofundé la marca y posteriormente abandoné el proyecto por motivos personales, pero como antiguo miembro tengo una clara idea de lo que supuso. Empezamos con muy poco dinero y varios conceptos que necesitábamos pulir. Con nuestra presencia en redes y estos conceptos comenzamos, hace ya más de dos años, una andadura nada fácil para dos personas jóvenes sin un sustento consolidado y un piso arrendado. Sin embargo, pese a esta falta de recursos, conseguimos ir progresando. Más de una vez necesitamos echar mano de los beneficios generados para poder pagar el alquiler. Vivíamos atosigados por el trabajo asalariado -y a veces por su falta- y durante varios períodos se nos hizo complicado mantener vivo el proyecto, ya que habíamos querido ocuparnos de todas las partes del proceso de las que nos podíamos ocupar: excepto producción, nos encargábamos de diseñar, contactar proveedores, fotografía, embalaje, servicio al cliente, gestión y diseño web, redes sociales y marketing. A pesar de todas las dificultades, fuimos capaces de crear y mantener un proyecto creativo en su totalidad con escasos recursos y, a día de hoy, aún puedo hablar con los encargados de sustentarlo: Unai -cofundador- e Iker -quien me sustituyó en mis antiguas funciones-.

 

P: ¿Qué supone ahora mismo Goood People para vosotros?

I: Ahora mismo es algo en lo que invierto bastante tiempo y a veces supone una carga de trabajo elevada, pero estoy satisfecho porque nos permite tener un estudio creativo más grande que el anterior que teníamos, estar en contacto con otros artistas y hacer colaboraciones con ellos, nutrirnos mutuamente… No estamos muy profesionalizados ni pensamos estarlo, aunque sí pretendemos ir mejorando.

U: Es un poco como cuando tu madre te manda por la mañana a hacer la compra un día de calor, que te da por culo, pero luego te hace una comida riquísima. Por un lado es estresante mentalmente por la cantidad de cosas que hay que hacer de forma constante, pero si sabes llevar esa presión la recompensa es grande.  

 

P: ¿Sigue siendo complicado mantenerse a flote pese a que ya tenéis un nombre?

I: Nosotros esto no lo hacemos para ganar dinero, con la calidad que ofrecemos y los precios de venta, el margen de beneficio es suficiente para mantener la empresa por sí sola.

U: Ahora gastamos mucho más y por lo tanto ganamos mucho más también, por lo que es más difícil de controlar los márgenes, pero generamos lo suficiente como para cubrir los demás gastos (autónomos, local, etc), no para ganar dinero nosotros. Y actualmente somos más grandes de lo que creemos, nos contacta bastante gente y tenemos bastante buena acogida.

 

P: ¿Pensáis que actualmente gente joven con pocos medios tiene opciones para desarrollar proyectos creativos?

I: Sí. Podría haber más infraestructuras y más dinero pero, realmente, si quieres y te esfuerzas, lo haces.

U: Si quieres lo haces… bueno. No puedes meterte a hacer las cosas al azar, tienes que planificarte, pensarlo todo muy bien, estudiar todos los aspectos de tu proyecto. Tienes que trabajarlo y ganarte un público. Nosotros cuando empezamos ya teníamos una base de gente que nos conocía y les gustaban algunos de nuestros diseños. Al final se reduce a si gustas al púbico o no, por mucho talento que tengas tienes que saber venderlo. Eso es lo que no mola. Hay gente muy mala que está teniendo éxito y gente que hace cosas de calidad con muy pocos seguidores. Oportunidades hay, pero no es fácil.

I: Pero te lo tienes que trabajar y te tienes que mover, eso es lo más importante.

 

P: ¿Creéis que se debería incentivar más desde las instituciones proyectos de gente joven?

U: Sí, sobre todo aquí (País Vasco). Ya existen ayudas pero están mal publicitadas y limitadas y son poco accesibles. Al final en España estamos bastante a la cola en cultura. Y aquí hay bastante cantera pero no tenemos nada potente. Faltan ayudas y sitios para exponer al alcance de más gente.

 

P: ¿Creéis que habría que cambiar el modelo de producción y consumo de la sociedad?

I: Sí. La gente compra mucho en cadenas como el Zara o el Primark por sus precios y les cuesta valorar más estas prendas. Una camiseta nuestra es más cara pero te va a durar infinitamente más que una suya.

U: Al final llegas a una edad en la que tienes el armario lleno de ropa que ya no te pones, no hace falta comprar tanto. A ver, a nosotros nos viene bien, evidentemente, pero no es el modelo que pretendemos ofrecer. En la fabricación de nuestras prendas se respetan las condiciones laborales de los trabajadores. No podemos pretender lanzar el mensaje político que lanzamos con ropa fabricada por niños en Asia.

I: Y pagar 23 euros por una camiseta de estas calidades no es nada caro. Comparado con Zara y Primark sí, pero esa la compras con todo lo que lleva detrás. Nosotros tenemos producción local, usamos algodón orgánico avalado por múltiples sellos; es algo único. Es mucho mejor comprar menos cosas y que sean de mejor calidad. Es más especial. Gente que no tiene mucho dinero entiendo que compre en estas cadenas, pero luego hay gente que hace un consumo irresponsable y desmesurado.

 

P: ¿Qué ideas tenéis para el futuro?

I: Seguir trabajando y expandirnos pero manteniendo la esencia de Goood People. Seguir buscando cosas que nos representen y poder transferirlo a más productos diferentes.

U: Además nosotros no hacemos las cosas por moda, hacemos lo que nos sale. Al final es algo artístico, según en qué época de tu vida te encuentres vas a sacar diseños acordes a tu estado anímico. Se puede apreciar mi evolución personal en los diseños que he ido haciendo y las técnicas que he ido aprendiendo. Y también se nota cuándo te fuiste tú y cuándo entró Iker.

I: Precisamente. Es que no hay que ver esto como un negocio, sino como un proyecto artístico. Hacemos lo que nos gusta. Y siempre terminas cogiendo influencias del entorno y elementos actuales, porque todo producto cultural se nutre de muchas otras cosas, pero no nos subimos a las modas para ganar dinero, esto lo hacemos por gusto.

U: Si lo hiciéramos por dinero, no haríamos lo que hacemos.

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