V edición de CeramicRes

Se celebra la quinta edición del programa de residencias de creación de cerámica contemporánea.

En un momento atravesado –y enquistado– por la desmaterialización y la inmediatez, retornar y resistir desde disciplinas como la cerámica implica volver a una forma de pensar desde el tiempo largo y dilatado, desde el contacto matérico y lo colectivo. Lejos de entenderse únicamente como técnica, la práctica cerámica dinamiza modos de hacer que remiten a la comunidad, a la transmisión de conocimiento y a una relación directa con el territorio en el que se circunscribe.

Este vínculo se hace especialmente visible en enclaves como l’Alcora, en Castellón, donde la cerámica y la industria azulejara representan un tejido vivo y candente que atraviesa la historia, la industria y la vida cotidiana de la zona, impulsando un diálogo con la memoria (in)material compartida, pero también con un momento presente marcado por la innovación y por la propia innovación del sector.

Es precisamente en esa intersección entre pasado y contemporaneidad donde se sitúa CeramicRes, un programa de residencias impulsado por el colectivo Co-Net que, además de ofrecer un espacio de producción, plantea un marco de trabajo donde los artistas se relacionan con el entorno desde una perspectiva crítica, tomando el propio material como punto de partida desde el cual abordar cuestiones que desbordan lo puramente formal.

Obra de Mónica Mays CeramicRes 2023. Fotografía cortesía de Débora Barriga

Los proyectos desarrollados en ediciones anteriores dan cuenta de esa apertura hacia lo contextual: en el caso de Javier Bravo de Rueda (Callao, Perú 1989) –que participó en la I edición– inicia su proceso artístico en la “Tilesa”, una zona dentro de la Real Fábrica de Loza y Porcelana del Conde de Aranda de L’Alcora. Su proyecto experiencial resultante Tilesa. El modo en que debe estar desleído el oro hunde sus raíces en las ruinas y los restos de este espacio, clave en la industria cerámica del lugar, y representante del último bastión, con el objetivo de materializar, formalmente, el tiempo “transcurrido en el lugar”, mediante su propia presencia en el lugar. Por su parte, Mónica Mays (Madrid, 1990) en el proyecto que presentó en 2023 – En la palma de sus manos– trabajó con una dimensión escultórico-simbólica, centrado en la Arecaceae (palmera), abordando de esta forma el “imaginario paradisíaco, bíblico e industrial” de esta planta en el contexto de Castellón. En ambos casos, el paso por l’Alcora no se traduce únicamente en la producción de obra, sino en una relectura amplia y crítica del propio escenario en el que esta se inserta.

Obra de Luisa Pastor CeramicRes 2023, fotografía por Juan Vicent Doñate, cortesía de Débora Barriga

Frente a modelos de residencia desvinculados de su entorno (no tanto por la ubicación geográfica sino por la industria y las formas de vida de la zona), CeramicRes insiste en la importancia de trabajar desde y con el lugar. No se trata solo de producir en l’Alcora, sino de activar sus capas sucesivas: la histórica, la social-cultural, la industrial. De ahí que muchas de las propuestas desarrolladas en el marco del programa acaben construyéndose como investigaciones site-specific, vertebradas por el contacto directo con talleres, fábricas, espacios de producción y agentes locales, tales como la ESCAL (Escuela Técnica Superior de Cerámica de l’Alcora).

Obra de Pablo Bellot CeramicRes 2023, fotografía por Juan Vicent Doñate, cortesía de Débora Barriga

La nueva convocatoria del programa –abierta hasta el 12 de junio– vuelve a abrir este espacio a artistas interesados en explorar la cerámica (y la azulejería) desde esta perspectiva críticamente expandida, en una invitación planteada, más que en mera producción, en el insertarse temporalmente en un ecosistema, dejándose afectar –e influir– por él.

“Tilesa”, de Javier Bravo de Rueda. Fotografía cortesía de Débora Barriga

ARTÍCULOS RELACIONADOS