El inicio de temporada en las galerías madrileñas

Desde Sabrina Amrani hasta The Ryder Projects, repasamos los proyectos de la rentrée cultural.

Maya Pita-Romero. El Chico Gallery

Vista de la exposición “arde para volver” de Maya Pita-Romero en El Chico Gallery. Fotografía cortesía de la artista y la galería

Arder, coser, peinar, abrir, sanar. Un material fundamental –la jara pegajosa, Cistus ladanifer– que une, literal y figuradamente, el proyecto individual de arde para volver de Maya Pita-Romero (Madrid, 1999) para El Chico Gallery. Una idea conceptual que acumula gestos, en una dimensión plásticamente dúctil, tangible, pegajosa, relacionada con su propia biografía, pero también con el pasado mítico. Tal y como relata Cristina Anglada en el texto de la exposición, la jara es una planta característica de los suelos cálidos, secos y silíceos de la Sierra de Madrid, pero también tiene sus nexos con el uso durante siglos del ládano, una sustancia aromática obtenida de su resina para perfumes y preparados medicinales. La boca como imagen simbólica, la dualidad cuidado-violencia, el contacto entre cuerpos humanos y no humanos, y unas ideas punzantes que toman forma en una exposición instalativa en la que todo pende, yace, cura, como un organismo vivo (aparte de la jara, el textil, el plástico, la madera, el tubo multicapa, la infusión de jara o el cobre) que se torna en una piel que recubre, pero que también oculta.

Daniel Muñoz. Galería Arte a Ciegas

Vista de la exposición “Ruinas en boga” de Daniel Muñoz en Galería Arte a Ciegas. Fotografía: Marina Bobo. Cortesía del artista y la galería

En Galería Arte a Ciegas, la exposición individual Ruinas en Boga del artista urbano Daniel Muñoz (Cáceres, 1980) narra claramente el propio statement del artista: dibujo como punto de partida y (re)construcción de relatos. A partir de un viaje a The Chinati Foundation en Texas, vemos cómo el curador de la muestra, Omar-Pascual Castillo, desarrolla una idea de exhibición basada en una reinterpretación de un objeto hallado en esta institución: un libro oficial de cuentas del ejército de Estados Unidos en un periodo de entreguerras. A partir de ahí, Muñoz construye lo que el comisario denomina como una trilogía de obras, independientes entre sí, en las que el artista extremeño se explaya –técnicamente hablando– en la construcción de nuevas miradas sobre esas páginas, embebidas en el belicismo y su industria.

Amparo Sard. Artizar Madrid

Amparo Sard, "Autorretrato, nadando con niño", 2026. Cortesía de la artista y Galería Artizar

Artizar Madrid comienza su particular rentrée con Carne gris, una muestra individual de Amparo Sard (Son Servera, 1973) en un diálogo entre piezas escultóricas y obras bidimensionales unidas por una idea capital: el cuerpo como territorio político. Con una presencia crucial en el show de sus cuerpos perforados –denominados por Adonay Bermúdez, autor del texto, como “una suerte de dibujo expandido”–, Sard se diluye entre figuras antropomorfas que yacen expuestas, vulnerables, heridas o desplazadas forzosamente en un contexto gris que simboliza el duelo, la fragilidad y la pérdida cuando esa materia corpórea se evade. Carne viva representa precisamente eso: el duelo y la supervivencia, pero también la permanencia.

Miguel Benlloch. The Ryder Projects

Miguel Benlloch, "Fotografía de La braga activista", 2004. © Gonzalo Sáenz de Santa María Poullet. Cortesía de The Ryder Project

El poeta, artista y activista Miguel Benlloch (Loja, 1954 – Sevilla, 2018) protagoniza el inicio de la temporada de The Ryder Projects con Todavía, comisariado por Rafa Barber. En un imaginario tremendamente contemporáneo, impregnado por la imagen, la acción, el movimiento y el activismo estético-político, recorremos más de cuarenta años de la obra del artista granadino, figura fundamental en la historia del arte español del cambio de siglo, dinamitando la idea del binarismo y las estructuras hegemónicas, poniéndolas en el centro del debate, a partir de unos trabajos en continuo movimiento. En el recorrido de esta muestra, organizada en torno a las dos plantas del espacio: la superior, donde obras como Epigramas contra la guerra (1990–2018), Piedra Palestina (1993) y Canario (1993) remiten más a cuestiones imbricadas en el lenguaje y la representación, además de la mirada política que atravesaba su trabajo; la parte inferior, por el contrario, con creaciones como 12 esferas en la intimidad (1994) y La braga activista (2004), da muestras de ideas más apegadas a la intimidad y el archivo. Un homenaje archivístico en torno a la multidisciplinariedad que transitó y una tour de force a aquello que representaba el germen de una época: la lucha, la incomodidad, la resistencia en colectividad, la memoria, la exhibición y la transgresión.

Ana Montiel. Parra & Romero

Vista de la exposición “Coherence Diagrams” de Ana Montiel en Parra & Romero. Fotografía: Roberto Ruiz. © © Parra & Romero / © Ana Montiel. Cortesía de la artista y la galería

La práctica de Ana Montiel (Logroño, 1981) encarna la apuesta expositiva de Parra & Romero con Diagramas de Coherencia, formada por una nueva serie pictórica y un audiovisual –The Unfolding Self (notes for an ever-evolving reality)– que recorren parte de sus preocupaciones en torno a la conciencia, la percepción y los procesos de transformación interior, en diálogo con la filosofía taoísta, la alquimia, la psicología de Jung, la biología cuántica o el pensamiento estoico. A partir de unas piezas construidas desde meditaciones profundas –literal y figuradamente– en forma de diagramas, se refleja la metamorfosis continua de la que participamos de manera individual y colectiva, exponiendo un diálogo directo entre la manera de percibir la realidad que nos rodea y nuestra conciencia. Aquí, Montiel hace un ejercicio (auto)consciente donde la luz y el color nos inducen a un pensamiento interior, parafísico, abrazando las meditaciones metafísicas en un diseño museográfico conducido por la ritualística de la sal blanca.

José Bedia y Brenda Cabrera. El Apartamento

José Bedia, "Walu No Lakassa", 2020. Cortesía del artista y El Apartamento
Brenda Cabrera, "Extracción", de la serie Prototipos, 2026. Cortesía de la artista y El Apartamento

El Apartamento inicia la temporada con una doble exposición individual de dos artistas cubanos, Diálogos en el desierto, con el consolidado José Bedia (La Habana, 1957) y, La pesca, con la mid-career Brenda Cabrera (La Habana, 1997). Mientras que Bedia se retuerce entre regresiones a lo mitológico y al onirismo y sus paisajes a partir de trabajos etnográficos realizados sobre “textiles tradicionales de West África” y, más específicamente, de Mali e incorporaciones de materiales como el yute por su relación con las tradiciones afrocubanas, y una serie de telas horizontales y alargadas que confirman una unidad conceptual propia de la práctica del artista; Cabrera nos muestra una serie pictórica con una absoluta dominancia del azul, del agua, de la vegetación en un umbral sostenido en el tiempo, con unos personajes –prototipos– desprovistos de rostros, que retornan sobre el imaginario de la pesca y sus raíces, planteando un intercambio entre especies que desplaza las lógicas de apropiación natural.

Alejandro Cesarco. Elba Benítez

Vista de la exposición “Group Show / Muestra colectiva” de Alejandro Cesarco en Elba Benítez. Fotografía cortesía del artista y la galería

Group Show / Muestra colectiva es la segunda exposición del artista y curador Alejandro Cesarco (Montevideo, 1975) para Elba Benítez. Este proyecto parte de una idea ya retada anteriormente en los planteamientos curatoriales: la imagen versus la palabra. Ese mirar-leer es una de las ideas que vertebran la obra del artista uruguayo, en estrecha relación con la forma en la que la memoria opera y se construye –repetición, transformación, construcción– o la recontextualización. En unas paredes prístinas se agrupan casi una treintena de piezas, con factura desde el siglo XVI hasta la contemporaneidad, en las que, de forma especular, se reflexiona en torno a las afinidades del relato que sostiene a esas imágenes y los límites del propio lenguaje, en una propuesta ambigua entre la teoría del arte y la literatura.

Joël Andrianomearisoa. Sabrina Amrani

Vista de la exposición “I Have No Regret For The Past And This Is Not The End Of The World” de Joël Andrianomearisoa en Sabrina Amrani. Fotografía cortesía del artista y la galería

Si algo caracteriza las propuestas de Sabrina Amrani es su idilio con la instalación y la conceptualidad simbólica-política. I Have No Regret For The Past And This Is Not The End Of The World es la sexta exposición que Joël Andrianomearisoa (Antananarivo, 1977) realiza para la galería, en una célebre antología de tres décadas de práctica artística. Esta exhibición tiene como referente la continua interpelación de sus disciplinas (lenguaje-dibujo-textil-arquitectura), creando un lenguaje netamente personal, embebido de sus orígenes malgaches, que gira continuamente en torno a la memoria y sus paisajes, en un movimiento circular y pendulante, con una clara dominación de los cromatismos absolutos.

Imagen principal: Joël Andrianomearisoa, «TABLEAU DE MODE», 2001-2002. Cortesía del artista y Sabrina Amrani

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