popea. Universitat Herbal. Xismes de pintoras

Exhibición curada por Cristina Anglada en Es Baluard (Palma).

La composición lírica de la elegía personifica una oda a algo o alguien que ya no existe, al menos en el estado en el que lo conocimos originalmente. Una invocación a la esencia que queda, al perfume del olvido, a algo eminentemente existencial. Un gesto último dedicado a la memoria es, efectivamente, críptico, ficcional, heterogéneo, caleidoscópico y visceral.

En esta esencia se embebe popea. Universitat Herbal. Xismes de pintoras, una muestra instalativa site specific de popea —Catalina Obrador—, curada por Cristina Anglada para el espacio D de Es Baluard Museu d’Art Contemporani de Palma, hasta el próximo 3 de mayo.

Popea, "143 delícies" (detalle), 1999–2025. Pintura acrílica y tinta china sobre papel, 25 × 22 cm. © Popea, 2026. Fotografía por Rafael Martínez del Pozo, cortesía de la artista y Es Baluard Museu d’Art Contemporani de Palma
Obra de Popea, 1999–2025, presente en la exhibición "popea. Universitat Herbal. Xismes de pintoras". © Popea, 2026. Fotografía por Rafael Martínez del Pozo, cortesía de la artista y Es Baluard Museu d’Art Contemporani de Palma

Popea (Santanyí, 1977) evoca su etapa como estudiante de Bellas Artes en la Facultad de Cuenca en la década de los noventa a través de pintura, escritura, sonido, acción colectiva y lecturas en voz alta: “telas teñidas con elementos naturales”, periódicos reutilizados o “cuadros antiguos” entremezclados con la arquitectura emergente, construyendo así un nuevo tejido memorístico, colectivo y ahora compartido, como un telar con el público que asiste a la exhibición, convertido en memoria común del tránsito de la artista balear.

Evocaciones bañadas por el mar, una intimidad que emula un tránsito a medio camino entre un archivo que se reactiva temporalmente (en 2025, en el Campamento Jeleton, junto al colectivo homónimo y el sonorista Rafael Martínez del Pozo que dio lugar a algunos materiales artísticos que se exhiben en la muestra, y ahora en Es Baluard) y esos repositorios antiguos que nos conducen a las islas Cícladas, donde en las tumbas se depositaban ídolos marmóreos de brazos cruzados, figuras casi idénticas entre sí, testimonio de una memoria pensada desde la repetición y la comunidad.

Obra de Popea, 1999–2025, presente en la exhibición "popea. Universitat Herbal. Xismes de pintoras". © Popea, 2026. Fotografía por Rafael Martínez del Pozo, cortesía de la artista y Es Baluard Museu d’Art Contemporani de Palma

Una poética que emerge del recuerdo, uno de los recursos más prolíficos de la cultura occidental. Beber de él —de su ficción, de su relación con el presente y del elogio de la sombra— implica un quiebro de la esperanza, pero también una nostalgia a veces desatinada que comporta una levedad mayor: aquella que riñe con el mañana, pero habita el hoy, creando un entorno inmersivo, un juego continuo entre “memoria, percepción y relato”, desde un trabajo pictórico expandido donde popea  se desplaza hacia la oralidad, los procesos colaborativos, la escritura y la lectura, generando un tiempo común, compartido y cuidado.

En la Ilíada homérica, Penélope teje el recuerdo individual y popea aquí convoca la energía de la colectividad.

Retrato de la artista, popea y la comisaria de la muestra, Cristina Anglada en la inauguración. Fotografía por Rafael Martínez del Pozo, cortesía de Es Baluard Museu d’Art Contemporani de Palma
Obra de Popea, 1999–2025, presente en la exhibición "popea. Universitat Herbal. Xismes de pintoras". © Popea, 2026. Fotografía por Rafael Martínez del Pozo, cortesía de la artista y Es Baluard Museu d’Art Contemporani de Palma
Obra de Popea, 1999–2025, presente en la exhibición "popea. Universitat Herbal. Xismes de pintoras". © Popea, 2026. Fotografía por Rafael Martínez del Pozo, cortesía de la artista y Es Baluard Museu d’Art Contemporani de Palma

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